Divino dolor tu ofensa callada a mi alma
Sentimientos ardiendo cual leños de hoguera
Temiendo la espera sabiéndose apagados
Ese odio envenenado que alimentas cual quimera
Y vuelve mi mirada sobre los pasos que ya dio
Recorre las entrañas del privilegio del dolor
Ausente me quedo en mi desierto de despojos
De estos ojos rojos que me atan a una vida
Soy el aire que respiras, tus pulmones me pertenecen
Soy quien mece tus sueños en absoluta agonía
Soy toda esa vida que añoras con descaro
Me quieres a tu lado y me odias en cobardía.
La pregunta que ronda es quien eres alma perdida
Que encontrare si salto al abismo de tus ojos
Si es miedo u odio lo que cargo en mis hombros
O si es solo asombro al ver hiel correr por mis venas
Aquella es mi mirada serena, lejos de los jirones del alma
Esta es mi calma si escapa una tierna sonrisa lejana,
Estas son mis ganas de vivir lo que llaman vida
Esta la única salida de olvidar tu nombre y dormir en calma.







