Ya no duelen los latidos encabritados en el pecho
Es un hecho que solo laten de alegría,
Decorando mis días, mis mañanas adormiladas.
Ya no estoy, donde siempre me encontrabas,
Hoy estoy parada, mirando de frente el sol
Desgastando la palabra amor con el alma…
Hoy almuerzo calma, aderezado con tu sonrisa
Remiendo trozos de caricias y de recuerdos nuevos.
Hoy camino con la brisa acariciando mi cabello
Y me envuelvo en rallos de sol…
Hoy devoro las nubes con la mirada
Y me quedo congelada en el tiempo flotando junto a ellas
Hoy no tengo castillo, o cuento de hadas
Hoy no uso espada para reguardar mi corazón
Hoy el mundo completo es mi ilusión,
Y quien me extrañe, yo le he de extrañar cada mañana